Zamora en 2014 tenía una población de unos
64,423 habitantes, en su conjunto sobresalen los edificios románicos; ya en 1,973 el casco antiguo fue calificado Conjunto Histórico Artistico. El núcleo principal de este casco antiguo( que tiene una disposición más bien alargada y en buena parte circundada por murallas) se alza sobre una amplia meseta rocosa de 26 a 32m, de altura emplazada al borde del rio Duero que la ciñe por el sur. Esta caracteristica le valió a Zamora el sobrenombre de "la bien cercada".
A esta bonita ciudad, joya del románico, nos llevó nuestra amistad con Mari Alonso y su marido Julián Jorge, zamoranos de nacimiento y sevillanos de adopción. Hará unos 43 años que se vinieron a vivir a Sevilla con sus dos pequeñas, Ana y Marga, su tercer hijo, Ricardo, nació ya en Sevilla. Se instalaron a vivir en la barriada de San Diego, nosotros vivíamos en la barriada Parque Miraflores que está frente a San Diego: Conocí a Mari hará unos 30años cuando ambas luchábamos, juntamente,con personas de movimientos vecinales de la zona en demanda de un Centro de Salud. A nuestra zona sanitaria pertenecíamos unas 12 barriadas, el Centro de Salud más cercano lo teníamos en la puerta Osario, muy lejos e insuficiente para tantas personas, por lo tanto nos pusimos en marcha recogiendo firmas, visitando todos los despachos del S,A,S, recuriendo también al Parlamento Andaluz, en una lucha sin descanso que duró 7 años muy duros, pero conseguimos nuestro objetivo, en 1993 inaugurábamos nuestro magnífico Centro de Salud "Polígono Norte", donde orientados por la trabajadora social y apoyados por el equipo médico fundamos una Asociación de Usuarios (única en Andalucía y que aún perdura), donde ayudábamos a la trabajadora social en todo lo que nos demadaba en favor de los usuarios y de todo lo que significaba la buena marcha del Centro.
Paralelamente a nuestra participación en los movimientos vecinales Mari y yo íbamos estrechando nuestra amistad, ambas teníamos gustos similares y similares inquietudes sociales, el tiempo terminó de hacer el resto. Hoy vuelvo la vista atrás y veo, cuando en casa, hemos tenido momentos tristes y dolorosos, ahí estaban Julián y Mari confortándonos con su presencia. De igual manera celebran con nosotros nuestros buenos momentos. Del mismo modo nosotros estamos al lado de ellos en sus buenos y malos momentos.
También coincidimos en nuestra pasión por los viajes, yo ya no puedo hacerlos porque mis piernas se han declarado en huelga, pero Mari rara es la semana que no me llama por teléfono para decirme que se va unos días a Málaga a casa de su hija Ana, profesora en la universidad de Ciencias de la Información de Málaga, o me dice que se marcha a Madrid a casa de su hijo Ricardo que es profesor en un colegio de Madrid. Ella se rie cuando le digo que ya va la gallinita en busca de sus polluelos. Pero adonde van con más frecuencia es a su añorada Zamora donde tienen un bonito y confortable piso, sobre todo la Semana Santa la pasan siempre en Zamora. De ahí que nosotros hemos ido en varias ocasiones y tengo que decir que nadie pudo soñar tener unos guias tan completos como ellos, sobre todo Julián que sabe todas las historias de Zamora desde sus edificios religiosos y civiles, hasta la de la última piedra. Oir a Julián es una gozada.
De la mano de ellos lo 1º que vimos fue la Catedral que aún no sé decir si lo que más me impresionó fue la Catedral y su enorme cimborrio, o asomarme a una baranda de un paseo cerca de la Catedral y contemplar, allí abajo a mis pies, el rio Duero discurriendo tranquilo, mientras yo no acababa de creerme que la bellísima panorámica que estaba contemplando fuera de verdad
¡¡¡¡Impresionante!!!!