
Querida amiga Mina: Luchadora incansable de las causas justas, que un día, cual flautista de Hámelin cogistes tu flauta y nos condujistes ,no al exterminio como los ratones del cuento, sino a tu querida Escuela de Padres y allí, con exquisito mimo y tacto nos enseñastes a ser PERSONAS.
Tu me quitastes las orejeras que llevaba puestas, me sacastes de la cuadrícula en la que estaba instalada y me enseñastes a ser más tolerante,más solidaria, más comprensiva y flexible y a no tener tanto miedo al futuro de mi hija,¿ te acuerdas?. Tu me decías que el futuro es el vivir el dia a día, disfrutando plenamente los momentos buenos y afrotando con valentía los momentos malos. Me enseñastes el valor de una sonrisa alentadora, el valor de un abrazo de ánimo, me enseñastes....¡tantas cosas!.
Aún te "veo" en nuestra Escuela con tu sonrisa, siempre bailando en tus labios como, apartándote un poco, nos hacías debatir entre todas el tema del día. Allí aprendí a saber ESCUCHAR a mis queridos compañeros. De ellos, de su manera de pensar, de sus experiencias, apredí ...¡tanto! que hoy les doy las gracias a todos.
Son .....¡tantos recuerdos! ¡¡te debo tanto!! que para mi conocerte y contar con tu AMITAD, es un regalo inmerecido e impagable que me tenía reservada la VIDA.
Te doy las gracias desde lo más hondo de mi corazón.
¡¡¡Hasta siempre!!!MINA, AMIGA, QUERIDA!!